MÚSICA ATONAL (XIII): ARMONÍA - ACORDES.



En la armonía dodecafónica podemos utilizar acordes de dos, tres, cuatro..., hasta doce notas o más. En primero lugar vamos a exponer ALGUNOS de estos acordes indicando numéricamente su grado de tensión. Las posibilidades son infinitas e inabarcables, dado que, por supuesto, todos estos acordes son transportables a cualquier altura y que no se exponen ni sus inversiones ni otras disposiciones que no sean cerradas.

De cualquier manera, estos ejemplos no deben tomarse como algo a aprender de memoria, en absoluto. Sí conviene que se escuche su sonoridad al piano o en otro instrumento polifónico. Posteriormente intentaremos dar unas pautas generales para el uso de la armonía dodecafónica, que sí tiene más interés. Los acordes que se pueden formar con dos notas son 6 (el resto son inversiones de los mismos). Teniendo en cuenta la posibilidad de transposición a cualquier altura de la escala cromática, se pueden formar 66 acordes de dos notas.




Teniendo en cuenta la posibilidad de transposición a cualquier altura de la escala cromática, se pueden formar 220 acordes de tres notas.



Teniendo en cuenta la posibilidad de transposición a cualquier altura de la escala cromática, se pueden formar 495 acordes de cuatro notas. 






Ideas generales. Tal como hemos apuntado antes, vamos a señalar algunos principios generales que nos servirán para la formación de acordes con cualquier número de notas:

  • Recordemos que el control de la armonía supone el control de la tensión, y que en la música atonal se precisan igualmente momentos de tensión y de reposo.
  • Recordemos también que los cambios bruscos entre tensión máxima y reposo máximo son poco deseables.
  • El tritono posee un efecto disruptivo universal: cualquier atisbo de "tonalidad" queda suprimido introduciendo un tritono sobre la nota que se supone actúa como centro tonal.
  • En formación cerrada los acordes con más notas tienden a ser más disonantes.
  • Los acordes formados por notas a distancia de un tono entre sí tienen una tensión "neutra".
  • La tensión de un acorde tiende a ser menor cuando las notas se separan en el registro.
  • La tensión disminuye conforme aumenta la distancia entre las notas disonantes de un acorde.
  • La tensión disminuye si el intervalo "fuerte" desde un punto de vista tonal se coloca en el bajo, incluso en inversión.
  • Si un acorde se forma por dos o más grupos de notas consonantes, que son disonantes como grupos, la tensión aumenta si se disponen juntos.
  • La tensión se atenúa si se forma un acorde mayor en la base.
  • Nota importante: el control de la tensión-armonía es mucho más sencillo en un contexto de la atonalidad libre, es decir, en la que no se sigue una serie; pero siempre hay que cuidar el no establecer centros tonales.

Ejemplo: en esta breve composición, se han dispuesto una progresión de acordes con los niveles de tensión armónica señalados (compases 1 - 7) recurriendo a la atonalidad libre, pero intentando mantener un equilibrio entre todas las notas cromáticas. En la reexposición, sobre esa base armónica se ha dispuesto una melodía en la flauta que sí sigue un patrón serial:




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