LA MADRE Y LA ABUELA DE TODOS LOS ACORDES

En el siglo XX, con la "liberación" de la disonancia y del cromatismo, algunos compositores idearon y utilizaron una serie de acordes peculiares que, en sí mismos, contenían todos los acordes posibles.

Estos acordes se denominan acordes paninterválicos. Se trata de un acorde que incluye los 12 semitonos de una octava dispuestos de manera que todos los intervalos posibles están representados. Y siendo así, cualquier acorde se puede formar con algunas de sus notas. De ahí que estos acordes "contienen" todos los acordes.

Los acordes paninterválicos nacen a partir del desarrollo de las series atonales dodecafónicas y pueden aparecer en distintas disposiciones o inversiones. Veamos algunos ejemplos.

En 1921, Klein inventó un acorde que incluye los 11 intervalos cromáticos posibles. Así entre la primera nota (Do) y la segunda (Si) hay 11 semitonos, entre la segunda (Si) y la tercera (Sol) 8 semitonos, y así sucesivamente. Al final se dispone el acorde completo. Para simplificar la nomenclatura, lo llamó El Acorde Madre.




Posteriormente Slonimsky desarrolló otro acorde al que llamó El Acorde Abuela.





Todo este asunto es muy teórico.... O no. ¿Se puede hacer algo con estos acordes? Con todo se puede hacer algo.





Existen más acordes de este tipo, como el Acorde Piramidal, o los Link Chords.



Finalmente, escuchemos cómo estos acordes pueden ser una realidad, bien en su estructura vertical, bien en su desarrollo lineal (como serie dodecafónica).

Alban Berg utilizó el Acorde Madre en su Suite Lírica.



Elliot Carter utiliza un Link Chord en Symphonia.




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